No dan los números para determinar que David Fernández era el objetivo y no David Ortiz

Una serie de hipótesis surgen para restarle peso a la versión de las autoridades de que el objetivo no era quitarle la vida al expelotero de Grandes Ligas, David Ortiz, sino David Fernández, un simple desabollador y pintor de auto que el único parentesco con el Big Papi es su nombre.

Lo primero es que el encono del narcotraficante Víctor Hugo Gómez contra Fernández sucedió en el 2011 porque alegadamente lo delató en un caso de narcotráfico, por lo que tuvo que pagar prisión en la Cárcel de La Victoria.

Resulta increíble cómo un narcotraficante tan poderoso como Víctor Hugo Gómez, según las autoridades perteneciente al cartel del Gofo, tuvo que esperar ocho años para vengarse.

Otra interrogante es que Fernández es un mecánico del que no se dispondría de mucha inteligencia, personal, armamento  y logística para atentar contra su vida, pues hasta en su lugar de trabajo, su taller, era fácil de ejecutar, con menos cámaras, público y riesgo.

¿Por qué montar tanta inteligencia y disponer de tanto personal para tratar de matarlo en un lugar tan concurrido y con tantas cámaras como el bar Dial?.

Otro aspecto es que Alberto Miguel Rodríguez Mota, cómplice del atentado, quien estuvo en el bar Dial antes y después del disparo a David Ortiz y fue de los pocos que se quedó hasta consumada la operación, no se inmutó, ni dio señales de frustración al ver que la operación falló, porque se le dio el tiro a la persona equivocada, nada más y nada menos que una celebridad como el Big Papi.

En un video de las cámaras de seguridad del bar Dial se observa cómo Alberto Miguel Rodríguez Mota, implicado en el atentado contra Ortiz, se queda inmóvil en el momento que se produce el disparo la noche del 9 de junio.

Mientras todas las personas se espantaron con el impacto de bala que sufrió Ortiz, Rodríguez ni se inmutó y solo tomó su cerveza que estaba encima de la mesa del centro nocturno.

“Él se quedó en plena observación”, dijo el director de la Policía Nacional, mayor general Ney Aldrin Bautista.

Luego, de acuerdo a las imágenes, Rodríguez envió un mensaje de texto mientras los curiosos observaban lo ocurrido, y posteriormente se marchó del lugar.

Otro fallo fue que siendo David Ortiz muy famoso y conocido, prácticamente inconfundible, debió servir de punto de referencia, para indicar a los sicarios que el objetivo (David Fernández) era quien estaba sentado al frente del expelotero. Sin embargo, el tiro fue dado en la espalda de la exestrella de los Medios Rojas de Boston.

SIN ENEMIGOS. Las contradicciones o terminan ahí.

De acuerdo al Procurador Rodríguez, David Fernández,  al ser interrogado por las autoridades, señaló a Víctor Hugo Gómez, como la única persona con interés de atentar contra su vida,  lo cual, dijo, había expresado a través de reiterados mensajes amenazantes en su contra, por un hecho ocurrido unos años antes y que pudo haber sido interpretado como un acto de delación en su contra por el cual fue sometido a la justicia.

Esta versión también se contradice, debido a que el propio David Fernández declaró que no tiene enemigos, ni problemas con la justicia.

 “Yo estoy totalmente a la disposición de las autoridades para que me investiguen, pero yo no tengo ningún tipo de enemigos, yo lo que soy es un comerciante que tengo un taller de desabolladura y pintura”, aseguró Fernández.

Luego siguió diciendo: “Soy una persona muy agradable que todo el mundo me conoce y yo no sé a qué viene eso, si es algo que dicen, yo no tengo ni un gato de enemigo”, añadió al ser entrevistado.

Aclaró que es una persona que no tiene ningún vínculo con el mundo del narcotráfico.

“Yo soy una persona que nada más tiene un solo número de teléfono, yo soy una persona que trabajo honestamente, no soy un hombre que estoy bien económicamente, yo soy un hombre normal, común y corriente”, expresó Fernández.

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