Intolerancia a la lactosa, ¿moda o realidad?

En las últimas décadas cada vez hay más personas que consumen productos sin lactosa porque piensan que son intolerantes a la lactosa. ¿Qué tanto es real?

De acuerdo al Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales, (NIDDK, por sus siglas en inglés), entre 30 y 50 millones de personas en EE.UU son intolerantes a la lactosa, esto es 1 de cada 6 personas.

Sin embargo las cifras en otros países pueden ser menores.
Las personas con intolerancia a la lactosa  no digieren la el azúcar de la leche (lactosa).

Como resultado podrían tener uno o más de estos síntomas: diarrea, náusea, vómito, gases, dolor abdominal, inflamación después de comer o beber productos lácteos (30 minutos a 2 horas), lo cual es muy incómodo aunque no constituye en sí una enfermedad.

¿Qué lo provoca?

 Una deficiencia de una enzima llamada lactasa que se produce en el intestino delgado. Hay muchas personas que a pesar de tener bajos los niveles de lactasa sí digieren los lácteos sin problemas, otros en cambio sí presentan síntomas después de consumir lácteos.

La mayoría de las personas con intolerancia a la lactosa puede manejar esta condición sin dejar de consumir todos los lácteos.

En las personas con deficiencia a la lactosa, el intestino delgado no produce suficiente lactasa (enzima que digiere la lactosa y metaboliza en glucosa y galactosa).

Por lo que en lugar de absorberse por el torrente sanguíneo a través de la pared intestinal, en las personas con deficiencia de lactasa, la lactosa se mueve al colon en lugar de haber sido procesada y absorbida en el intestino delgado.

En el colon, las bacterias normales interactúan con la lactosa que no se digirió, causando síntomas de intolerancia a la lactosa.

Crees que eres intolerante a la lactosa?

Si crees que eres intolerante a la lactosa, acude con tu proveedor de salud para un diagnóstico y tratamiento adecuado, y verificar si estás consumiendo suficiente calcio en caso de omitir lácteos.

Tipos de intolerancia a la lactosa:

-Intolerancia a la lactosa Primaria

Como proceso normal las personas generalmente en la infancia si tuvieron suficiente la enzima lactasa para digerir la lactosa de la leche.

A medida que la leche se sustituye por otros alimentos, la producción de lactasa decrece, sin embargo permanece lo suficientemente en buen nivel para digerir la cantidad de productos lácteos que contiene la dieta típica de un adulto.

Sin embargo, en las personas que tienen Intolerancia a la lactosa Primaria, que es muy común, la producción de lactasa desciende drásticamente haciendo muy difícil de digerir los lácteos.

Esta condición tiene que ver la carga genética de algunos grupos étnicos como los Africanos, Asiáticos o Hispanos, entre otros.

En algunos casos algunas personas se dejan llevar por tendencias y en otros La intolerancia a la lactosa podría ser mental  .

-Intolerancia a la lactosa Secundaria

Suele ocurrir después de alguna enfermedad o cirugía que involucra al intestino delgado.

Entre las enfermedades que se asocia la intolerancia a la lactosa está la enfermedad celíaca y enfermedad de Crohn, entre otras. Requiere de tratamiento médico.

-Intolerancia a la lactosa Congénita

Esta clase de intolerancia no es común es por causas genéticas. Desde el nacimiento hay intolerancia a la lactosa causada por ausencia de actividad de lactasa.

También algunos bebés prematuros podrían tener intolerancia a la lactosa por tener insuficientes niveles de enzima lactasa.

Factores de riesgo para tener intolerancia a la lactosa

-Edad adulta, no es común en niños o bebés.
-Grupo étnico. Más común en Africanos, Asiáticos, Hispanos, entre otros.

-Parto prematuro. Los niños que tuvieron parto prematuro podrían tener niveles bajos de lactasa ya que su intestino no desarrolló células productoras de lactasa que se producen normalmente en el tercer trimestre.

Enfermedades o condiciones que afectan al intestino delgado. Proliferación de la flora bacteriana, enfermedades celiacas y enfermedad de Crohn.

Algunos tratamientos contra el cáncer. Radiaciones, radioterapias en el abdomen o complicaciones intestinales por quimioterapia pueden aumentar el riesgo de intolerancia a la lactosa.

Si bien es común la intolerancia a la lactosa, es importante definir si tienes Intolerancia a la lactosa Primaria, en ese caso podrías incrementar en forma gradual tu consumo de leche para ir fomentando en forma gradual la producción de lactosa y tolerar más la lactosa proveniente de los productos lácteos.

Consulta con tu proveedor de salud para verificar diagnóstico y tratamiento de la intolerancia a la lactosa.

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La Opinión


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