
La conmemoración del Día Internacional de la Mujer en 2025 se encuentra a la República Dominicana y a toda la región de Centroamérica en medio de una alarmante escalada de feminicidios y muertes violentas de mujeres, con activistas y organizaciones exigiendo una respuesta más eficaz frente a la impunidad y la ineficacia del sistema judicial.
Los datos oficiales y de organizaciones no gubernamentales reflejan que, en 2024, al menos 1,118 mujeres perdieron la vida en circunstancias violentas en países como Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Honduras y Panamá. Muchos de estos casos fueron tipificados como feminicidio, mientras que otros fueron clasificados como homicidios dolosos o muertes violentas.
En la República Dominicana, el año pasado se registraron al menos 71 feminicidios, con un notable aumento en los casos de violencia machista. La situación es igualmente preocupante en otros países de la región.
En Honduras, un 96% de los feminicidios permanecen impunes, mientras que en Guatemala, el 95% de las denuncias por violencia de género son desestimadas por la Fiscalía.
En El Salvador, las cifras de feminicidios continúan elevándose, y en Costa Rica, los homicidios de mujeres han mostrado un aumento considerable desde 2021.
A pesar de estos números alarmantes, activistas feministas y grupos de derechos humanos denuncian la falta de efectividad de los sistemas judiciales, que a menudo permiten que los responsables de estos crímenes queden impunes.
En Panamá, el 83% de las denuncias por violencia doméstica fueron archivadas en 2023, revelando una gran deficiencia en el manejo de estos casos.
En Nicaragua, el feminicidio solo se reconoce legalmente si hay una relación sentimental entre la víctima y el agresor, lo que limita la cobertura de la violencia de género.